domingo, 4 de marzo de 2012

Van Gogh y algunos dibujos anteriores a Arles

V. Van Gogh (1853-1890), La Guingette, 1887, Van Gogh Museum, Amsterdam
Pluma y lápiz realzado en albayalde


Carta de Vincent a su hermano Theo en agosto de 1882: "En cierto sentido me felicito de no haber aprendido a pintar... Ahora digo: no, he aquí exactamente lo que quiero; si ello no va, paciencia; quiero intentar pintarlo, si bien ignoro cómo hacerlo. No sabría decirte cómo me las arreglo; me instalo con un papel en blanco ante el lugar que atrae mi atención, miro lo que se ofrece a mis ojos y digo: este papel en blanco ha de llenarse con algo. Regreso a casa insatisfecho, lo dejo en un rincón, y cuando me siento un poco descansado voy a mirarlo presa de una angustia indescriptible. Sigo insatisfecho, porque conservo demasiado nítido en la mente el recuerdo de aquel punto de la naturaleza para estar contento, pero esto no me impide descubrir en mi obra un eco de lo que me había impresionado, y me doy cuenta de que la naturaleza me ha explicado algo, que me ha hablado y yo he registrado sus palabras. Si bien algunas palabras de mi registro son indescifrables y comportan errores y lagunas, subsiste alguna cosa de lo que el bosque, la playa y las figuras me han confiado, no en una lengua amanerada, convencional, sino inspirada por la propia naturaleza, y no por un procedimiento estudiado o por un sistema".
El apesadumbrado Vincent "tenía que rellenar con algo aquel papel en blanco", y sufría porque nada interesante producía. !Válgame Dios¡. Lo cierto es que cualquier cosa en la que fijara su mirada se transformaba en algo sublime, transformación que constituía la esencia de su trabajo, como afirmaba en cierta ocasión al describir el proceso de creación artística. Mágicos son los toques de blanco albayalde del dibujo de arriba y sublime el resultado.


 
 Vincent Van Gogh, Winter, c. 1877, Colección Privada, Amsterdam


Carta de 1881: "Sea en la figura, sea en el paisaje, yo quisiera expresar no algo así como un sentimentalismo melancólico, sino un profundo dolor .
Por encima de todo, yo quiero llegar a un punto en que se diga de mi obra: este hombre siente profundamente y este hombre siente delicadamente. A pesar de mi reconocida torpeza, ¿me comprendes, no? o quizás a causa de ella".



Vincent Van Gogh, Invierno, 1881, Colección Privada

 

Vincent Van Gogh, Detrás del Schenkweg, 1882, Kröller-Müller Museum
 


V. Van Gogh, Torn Up  Street with Diggers, 1882, Kupferstickabinett



Vincent Van Gogh, Calle Vieja (The Paddemoes), 1882, Kröller-Müller Museum



Vincent Van Gogh, Cementerio en la lluvia, 1883, Kröller-Müller Museum


Entre 1883 y 1885, durante su estancia un Nuenen a propósito del cuadro Cementerio de aldeanos, escribe a Theo: "He descuidado algunos detalles -he querido expresar cómo esta ruina demuestra que desde hace siglos los aldeanos de allí son amortajados en los mismos campos que trabajan durante su vida- he querido decir cuán simple es el hecho de morir  y de ser enterrado, tan tranquilamente como la caida de la hoja en otoño- nada más que un poco de tierra removida y una pequeña cruz de madera.


V. Van Gogh, Camposanto en Invierno, 1883, Van Gogh Museum, Amsterdam



Vincent Van Gogh, Snowy Landscape with Old Tower, 1883, Colección Privada




Vincent Van Gogh, Wheatfield with Reaper and Peasant Woman Binding Sheaves, 1885.
Tiza negra difuminada.
Van Gogh Museum, Amsterdam


Aunque unos años anterior a estos dibujos de las gavillas, Vincente hacía estas consideraciones a Theo: "Así es como razono a propósito del lápiz de carpintero. Los viejos maestros, ¿con qué habrán dibujado? Desde luego que no habrá sido con un Faber B, BB, BBB, etc., sino con un trozo de grafito en bruto. El útil del que se han servido Miguel Ángel y Durero se parecería más probablemente a un lápiz de carpintero... Sé, sin embargo, que con un lápiz de carpintero se pueden obtener intensidades distintas a la de estos fion Faber, etc". No sé qué utilizó para el dibujo de arriba, pero mucho se acercaría al denso y robustolápiz de carpintero.

En otra ocasión también muestra su disgusto por los delicados lápices para artistas:" ¿Te acuerdas de haberme traído el verano pasado algunos trozos de tiza de la montaña?... Te adjunto un croquis hecho con ayuda de esta tiza; ves que es de un negro cálido y característico... Ofrece una gran ventaja. Estos trozos son mucho más cómodos para tener en la mano, cuando se hace un croquis, que un pequeño Conté (marca conocida de artículos para artistas) que no se puede agarrar y que se quiebra a cada instante... 
Hay en esta tiza de la montaña un alma y una vida, en cambio en el conté encuentro algo muerto... La tiza de la montaña encierra mucha tonalidad. Diríase que comprende lo que se espera de ella y que escucha con inteligencia y obedece, y que el conté es indiferente y no colabora. 
La tiza de la montaña tiene una verdadera alma de gitano".




 Vincent Van Gogh, Wheatfield with Sheaves and Windmill, 1885,
Van Gogh Museum, Amsterdam




Vincent Van Gogh, Wheatfield with a Stook and a Mill, 1885, Van Gogh Museum




Vincent Van Gogh, Landscape in Stormy Weather, 1885
 Van Gogh Museum, Amsterdam




Vincent Van Gogh, Vista de Paris con Notre Dame y el Panteón, 1886.
Sanguina y tiza negra y blanca.
Van Gogh Museum, Amsterdam



Vincent Van Gogh, El Molino de la Galette, 1886.
Pluma y pastel negro.
The Phillips Collection, Wasington DC



Vincent Van Gogh, Ventana en el Restaurante Bataille, 1887,
Van Gogh Museum



Vincent Van Gogh, El Bulevard de Clichy,1887.
Pluma y pastel azul, rosa y blanco.
Van Gogh Museum, Amsterdam 


He seleccionado para el artículo  dibujos no realizados con el cañuto -tramo entre los nudos de la caña, afilado- propio de su época final de Arlé,s y además, que tuvieran alguna relación, aunque lejana, con la ciudad o sus elementos arquitectónicos. En vgallery.com y vangoghgallery.com podéis encontrar cientos de dibujos más.
Debo hacer una consideración importante, válida para este y los demás artículos de este blog: el colorido, luz y tonalidad de las imágenes, varían brutalmente según la web, la publicación o cualquier otro soporte del que se obtegan. Así que avisados estáis.











2 comentarios:

  1. Que descubrimiento estos dibujos de Van Gogh. Sus cuadros me han gustado siempre, pero yo me quedaría con estos dibujos que nos descubres.

    Como Urgell, Martí Alsina, Vayreda, los dibujos previos, las notas,en ocasiones superan en calidad, fuerza y frescura, a los óleos concluidos.
    Será deformación profesional, soy ilustrador desde hace 40 años, pero mis auténticos momentos de máximo gozo. me los ha dado un simple làpiz o unas simples barritas de "bistre" o "sanguina".
    Me encantas tus dibijos a lápiz y carboncillo, voy a seguirlos cuidadosamente.
    El patrimonio arqitectónico rural y urbano es tambien mi obsesión.
    Los amantes del lápiz debemos conocernos!
    Felicidades.

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  2. También lo fueron para mí. Por eso los cuelgo. Son radicalmente distintos a los que luego hizo con el cañoto, que son los más conocidos. Gracias por tus halagos. Muchas gracias.

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